viernes, 26 de marzo de 2010

José Miguel Parra: "El polvo de momia fue la aspirina de la Edad Media"

En Egipto, un estudio genético de la momia de Tutankamón acaba de desvelar que era hijo del faraón hereje, Akenatón, y ha desmitificado su imagen juvenil y bella. En Nueva York, el Met exhibe los objetos utilizados para su embasamiento. En Barcelona, el hospital Quirón acaba de reconstruir el rostro de una momia de la época del Fayum y el Museo de Arqueología muestra los rostros de 18 momias abandonadas en Tebas. En Alicante, otra exposición más revela los secretos de los ritos funerarios egipcios. Parece que las momias vuelven a estar de moda, si es que en 5.000 años dejaron alguna vez de estarlo. Y, si no, que se lo digan al arqueólogo José Miguel Parra, que se suma a la tendencia con el libro divulgativo Momias.

-¿Por qué las momias nos atraen tanto?
-Son llamativas e impresionan. En realidad, estás viendo a una persona muerta pero parece que esté dormida. Las momias también son documentos históricos que contienen mucha información que resulta intrigante.

José Miguel Parra en una de sus expediciones arqueológicas en Egipto / José Manuel Galán

-¿Qué intrigas esconden?
-Si la momia está bien conservada, podemos averiguar su alimentación, si pasó hambre en la infancia… El ajuar funerario nos dice qué tipo de persona era, si era rica o pobre. Una momia nos puede proporcionar mucha información que nos sirve para hacernos una idea cada vez más detallada de su sociedad, una civilización que forma parte de nosotros.

-¿Todo surge de Egipto?
-Egipto es el punto de partida, incluso los griegos iban allí a estudiar.

-Las momias también son un punto de partida…
-...para renacer en el más allá. En Egipto, desde el reino antiguo, todo el que podía se momificaba y quien no podía costearse el proceso, optaba muchas veces por una momificación natural en agujeros de arena.

-¿Podemos llegar a imaginarnos cuántas momias pueden haber?
-Si calculamos que desde el 2.500 a.C. hasta después de cristo casi todo el mundo se momificaba… pues bastantes millones. Después tenemos que tener en cuenta que también se momificaban animales como ex votos y esto representa otro montón más.

Momia de babuino encontrada en la tumba de los animales. Valle de los Reyes (KV 50). Museo de El Cairo. /Nacho Ares ©, reproducida por cortesía del autor

-Con tantas momias no es de extrañar que muchos museos expongan al menos una en sus vitrinas.
-Desde hace años todo lo que se excava es patrimonio egipcio, pero no siempre ha sido así. Han salido tantas momias que no hay museo que no tenga una.

-¿Se deberían retornar?
-No tendría mucho sentido a no ser que sea alguna importante, como la de Ramsés I, que se devolvió a Egipto.

-¿Y el busto de Nefertiti?
-Salió legalmente de Egipto. En esa época, los objetos encontrados pertenecían a la excavación y el busto de Nefertiti se quedó en el lado de los alemanes. Se tiene que demostrar que el reparto fue fraudulento. Otra cosa es que los alemanes quieran devolverla…
-¿Deberían hacerlo?
-En Alemania ha estado muy bien. Egipto tiene demasiado material para exponerlo todo en buenas condiciones. Es comprensible que vuelva a Egipto, pero en Alemania es muy visitada. No hay muchos motivos para reclamarla. En Alemania se le conceden todos los miramientos que se merece y en Egipto sería una pieza más.

-¿Y la barba de la esfinge que está en el British Museum?
-Era un añadido posterior y salió de Egipto con permiso. En los siglos XVIII y XIX todo lo que salió era porque no había un estado que se preocupara. Si no conoces tu patrimonio y alguien lo sabe valorar es probable que te quedes sin él. Y todo lo que salió de Egipto se ha preservado.

-No es el caso de muchas momias…
-Hasta que no hemos llegado a comprenderlas como un documento histórico han sufrido bastante. Antes eran un souvenir, un objeto para ganar dinero. Se han utilizado para hacer papel, como abono…

.-…e incluso para curar enfermedades.
-Esto es de lo más peculiar. El polvo de momia fue la aspirina de la Edad Media. El rey Francisco I de Francia siempre viajaba con una provisión de momia por si caía enfermo o le herían. Durante siglos en Europa era el medicamento milagroso con efecto placebo.

La momia recientemente identificada como la de la reina Hatshepsut. Museo de El Cairo. XVIII dinastía / SCA ©

-¿Qué gusto debe tener una momia?
-(Ríe). Tendrá un gusto muy aceitoso, por las resinas, y un poco salado, por el natrón que se utilizaba en la deshidratación.

-Ideal para las ensaladas. ¿Cómo debemos mirar a una momia?
-Hay que mirarla con respeto, cariño y curiosidad porque estás viendo a una persona.

-¿Qué momia le ha causado más impresión?
-De de las que me he encontrado en excavaciones, me sorprendió una momia natural y reciente de un perro que se cayó en un pozo funerario. Murió de hambre y se momificó. Lo ves tan escuálido y retorcido que dices: caramba. Con las otras el efecto es diferente, porque sabes que murieron y las momificaron. Resultan interesantes las momias de los faraones. Ver en persona a ese señor del que sabes tantas cosas.

-¿Qué haría Ramsés II si viera lo que estamos haciendo con las momias?
-Nos cortaría la cabeza. Para ellos era importante que las momias estén donde tenían que estar: en su sarcófago. Aunque Ramsés II sigue viviendo en el más allá porque su momia se preserva.

Silvia Colomé, Barcelona: José Miguel Parra: "El polvo de momia fue la aspirina de la Edad Media", La Vanguardia, 26 de marzo de 2010

jueves, 25 de marzo de 2010

Pedro III de Aragón fue embalsamado y era más alto que sus contemporáneos

El rey medieval de la corona catalano-aragonesa Pedro III de Aragón fue embalsamado, estaba sano y medía 1,73 metros, algo más que la media de la época, según los primeros resultados de la apertura de su tumba, en el monasterio de les Santes Creus (Tarragona), y su posterior traslado al Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya, en Valldoreix (Sant Cugat del Valls), donde ahora se analizará en profundidad.

Científicos e investigadores presentan los resultados de los análisis de la apertura de la tumba |
EFE / MUSEO DE HISTORIA DE CATALUÑA

El embalsamamiento era una práctica habitual en los enterramientos de miembros de casas reales europeas a partir del siglo XII. El dato de su estatura es aproximado, porque el cuerpo está ligeramente arqueado. El nivel máximo de anchura del cuerpo a la altura de la espalda es de 39 centímetros, 44 a nivel de cadera y 17,6 a nivel de las rodillas. Una de las particularidades del cuerpo del rey es que los pies se encuentran separados del cuerpo. La principal hipótesis es que, en un segundo enterramiento, se recolocaron entre las piernas para adaptar el cuerpo a las dimensiones de la bañera en la que yace.

Europa Press, Barcelona: Pedro III de Aragón fue embalsamado y era más alto que sus contemporáneos, ABC, 22 de marzo de 2010

Los primeros análisis sobre los restos de telas indican la ausencia de tejidos relacionados con el carácter regio del cuerpo, lo que daría veracidad a la crónica de Bernat Desclot, que explica que el rey fue enterrado con hábito monástico. También se ha encontrado un mechón de cabellos, aunque aún no se sabe si pertenecen al rey o a algún miembro de su familia. La práctica de dejar mechones de cabello en enterramientos funerarios se había encontrado en otras épocas, como la griega, pero nunca antes en la Edad Media. Además, las manchas de humo y los restos de cera confirman que en 1857 se abrió la tumba de forma parcial, tal como consta en las memorias de Bonaventura Hernández Sanahuja, comisionado en la restauración de Santes Creus por la Comisión Provincial de Monumentos.

Dieta, enfermedades y causas de su muerte

Estos primeros resultados fueron presentados este lunes por el conseller de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras; el director del Museu d'Histria de Catalunya, Agustí Alcoberro, y la coordinadora del proyecto de restauración, Marina Miquel.
La investigación que empieza ahora permitirá elaborar un discurso histórico y reconstruir aspectos de la vida del rey, como su dieta, las enfermedades que padeció y las causas de su muerte. Además, se realizará una reconstrucción facial de la momia y se estudiará su ADN, lo que servirá para establecer qué cráneos y otros huesos conservados en el Monasterio de Poblet pertenecen realmente a Jaume I, su padre.

La primera apertura técnica de la tumba de Pere el Gran tuvo lugar el 26 de enero. Antes, se hizo un estudio de la atmósfera interior y una endoscopia con una pequeña cámara que permitió ver el interior del sarcófago. Para sacar los restos del rey y prepararlos para su traslado participaron 40 personas, que trabajaron durante más de seis horas. El cuerpo del rey llegó a Valldoreix en un camión especialmente adaptado y custodiado por los Mossos d'Esquadra, aunque antes de su llegada al Centre de Restauració de Béns Mobles hizo una parada en el Hospital Joan XXIII de Tarragona, donde se hizo un TAC de sus restos.

Una especie humana desconocida vivió hace 40.000 años en Siberia

El hallazgo en el sur de Siberia de los restos de una clase de homínido desconocido de hace 40.000 años está destinado a revolucionar algunos de los conceptos clave de la paleontología moderna. De hecho, se trata de una especie contemporánea a la nuestra y de la que no había noticias hasta ahora. Una especie humana, otra, inteligente y que vivió al mismo tiempo que nuestros antepasados y que los neandertales, el otro grupo humano que en aquél momento habitaba en Asia y Europa. El excepcional descubrimiento se publica hoy en Nature.

Arqueólogos en el interior de la cueva Denisova, donde fueron hallados los restos del nuevo homínido / Johannes Kraus

Un espectacular y poco frecuente descubrimiento acaba de alterar para siempre lo que sabemos (o creíamos saber) sobre cómo el hombre moderno consiguió poblar el mundo a partir de su continente natal, África. Durante largas décadas, los paleontólogos han ido dibujando un cuadro en el que, durante los últimos 40.000 años, aparecían dos únicos protagonistas: los neandertales, que en aquél tiempo ocupaban la mayor parte de Europa y extensas zonas de Asia (hasta que se extinguieron hace unos 15.000 años); y los humanos modernos, nuestros antepasados directos, que tras abandonar África unos veinte mil años antes de esa fecha, se multiplicaban y extendían por toda Eurasia.

En 2003, el panorama cambió tras la aparición de una tercera especie humana, un pequeño homínido aparecido en Indonesia y bautizado como Hombre de Flores. Y ahora, en un estudio que hoy mismo publica la revista Nature, Johannes Krause, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, de Leipzig, en Alemania, añade a la «familia» humana una cuarta especie, un nuevo miembro que obligará a replantearse lo que creíamos saber hasta ahora.

Pero el descubrimiento de Krause y sus colegas pasará a la historia, también, por otra razón: se trata de la primera vez que se describe una nueva especie de homínido a partir de su ADN y no de la morfología de alguno de sus huesos fosilizados. Un ADN que procede de un fragmento del hueso de un dedo descubierto en la Cueva de Denisova, en los montes Altai, al sur de Siberia. La cueva fue ocupada de forma intermitente por grupos de humanos desde hace por lo menso 125.000 años pero, a pesar de que han aparecido numerosas herramientas de piedra de diferentes periodos, en ella se han encontrado muy pocos restos humanos, totalmente insuficientes como para realizar los estudios morfológicos habituales.

Análisis de las mitocondrias

Es precisamente sobre estos escasos y fragmentarios restos fósiles que Krause ha llevado a cabo sus análisis genéticos. Análisis que han llevado al sorprendente e inesperado descubrimiento de una especie humana totalmente desconocida. El fragmento de dedo procede de una capa de sedimento cuya datación arroja una antiguedad de entre 48.000 y 30.000 años. Y analizar el ADN de una muestra tan antigua es ya, de por sí, todo un reto para la Ciencia, que ha podido ser abordado gracias a las nuevas técnicas que el Instituto Max Planck está utilizando para otro gran proyecto (dirigido por Svante Pääbo, que también ha participado en esta investigación), el de secuenciación del genoma de un hombre de Neandertal.

Para realizar su trabajo, los investigadores se centraron en un tipo muy particular de ADN, el contenido en unos orgánulos del interior de la célula llamados mitocondrias. Para enfrentarse a unas muestras tan escasas y antiguas, el ADN mitocondrial resulta mucho más adecuado, ya que cada célula contiene cerca de 8.000 copias (una en cada mitocondria) frente a las dos únicas copias que posee de ADN nuclear. Utilizando los mismos métodos de secuenciación ya usados con neandertales y mamuts, Krause consiguió ensamblar, a partir de varios fragmentos, una secuencia completa de ADN mitocondrial del dedo de Denisova.

Pero Krause no fue consciente de su hallazgo hasta que comparó esa secuencia con otras análogas de humanos modernos y de neandertales y se dio cuenta de que era única. ¿A quién podía pertenecer ese ADN de hace 40.000 años si no era de un neandertal ni de un Homo sapiens? Una posibilidad era que se tratara de un descendiente directo de Homo erectus, la especie que abandonó Africa hace ya casi dos millones de años y que sobrevivió en Indonesia hasta hace cerca de cien mil... pero nada hacía suponer que esa excepción pudiera aplicarse a Siberia, geográficamente tan alejada de Indonesia.

El exterior de la cueva Denisova / Bence Viola

Los científicos se dedicaron entonces a la tarea de establecer comparaciones genéticas entre su nueva y flamante secuencia de ADN y las de las dos especies humanas que le fueron contemporáneas, la nuestra y los neandertales. El objetivo era buscar relaciones entre las tres especies humanas y construir un árbol evolutivo que las incluyera a todas. El resultado fue que todas ellas tienen (tenemos) un antepasado común que vivió hace cerca de un millón de años.

Pero si los humanos modernos evolucionaron en Africa, entonces este antepasado común de un millón de años de antiguedad también debía proceder del continente negro. Sin embargo, resulta imposible que el antecesor del hombre de Denisova fuera un Homo erectus, especie que comenzó a poblar Europa más de 900.000 años antes... Y la secuencia genética de Denisova tampoco se parecía a la de los antepasados directos de los neandertales, cuyo linaje se separó del que dio lugar a Homo sapiens hace 450.000 años, mucho después que la rama que desembocó en el hombre de Denisova.

Por lo tanto, y descartadas esas posibilidades, la única conclusión lógica era que la secuencia genética de Denisova perteneció a una clase desconocida de homínido que abandonó Africa en un proceso de migración (también desconocido) hace alrededor de un millón de años, y que ese homínido logró sobrevivir (por lo menos) en algunas zonas de Eurasia hasta hace 40.000 años.

ADN nuclear

Ahora, el siguiente reto para los investigadores es el de conseguir ADN nuclear de las muestras de Denisova. Algo, como hemos visto, mucho más complicado de obtener que el ADN mitocondrial, pero que aclararía mucho las relaciones de esta nueva especie con nuestros antepasados y con los neandertales. Por no hablar, claro, de que el método utilizado por Krause y sus colegas podrá ahora ser aplicado a un gran número de muestras fósiles procedentes de yacimientos de todo el mundo.

Con lo que el número de nuevas especies humanas desconocidas por nuestros científicos podría incrementarse de una forma espectacular, aclarando de una vez por todas el complejo y aún misterioso proceso que llevó a que una única especie, la nuestra, sobreviviera a todas las demás variedades humanas y colonizara por completo nuestro planeta.

José Manuel Nieves, Una especie humana desconocida vivió hace 40.000 años en Siberia, ABC, 25 de marzo de 2010

El dedo meñique y su molécula

Cuando un paleontólogo encuentra una nueva especie fósil (o sea, extinguida), se pone muy contento. Ha logrado devolver a la vida a un ser del que no se tenía noticia y que ya no está entre nosotros. Gracias a la nueva especie se aclararán -piensa- algunos problemas evolutivos.

Pero, ¿cómo sabe el científico que el fósil maravilloso corresponde a una especie desconocida y no a una ya descrita por paleontólogos anteriores? Pues comparando la pieza con los fósiles de las especies previamente descubiertas, y a las que sus autores ya han dado nombre (formado por dos palabras que se declinan en latín). Como cada especie lleva también añadido el nombre de su creador (se dice así, pero solo es el descubridor, las especies son un producto de la evolución), hay un buen premio para el trabajo bien hecho. No digamos nada si la nueva especie es de homínido (u hominino, como se dice ahora, aunque suene algo gatuno) y pertenece a nuestra propia rama del árbol de la vida.

Todo eso ha ocurrido con un fósil procedente del mismísimo centro de Asia, de una cueva en los montes Altai en el sur de Siberia. No es un neandertal, concluyen los autores de un estudio publicado hoy en Nature. Tampoco corresponde a un humano moderno, es decir, como nosotros. Sin embargo vivió hace entre 50.000 y 30.000 años, cuando los neandertales aún existían y ya se había extendido nuestra especie por Eurasia desde su cuna africana. De hecho, parece que neandertales y humanos como nosotros vivían también -convivían- en la región con la nueva especie. Además, por aquellos tiempos habitaba el diminuto Hombre de Flores en la isla de ese nombre, en Indonesia, y puede que los últimos Homo erectus aún resistiesen en Java.

Pero los autores del trabajo no han creado una nueva especie de hominino, pese a todo, y quizás se deba a que se han encontrado en una situación realmente curiosa. El nuevo fósil... es una molécula. O casi, porque en el artículo se habla del ADN mitocondrial extraído de una falange distal -la de la uña- del dedo meñique. La diferencia genética entre el individuo al que pertenecía ese dedo meñique y los humanos actuales es el doble que la que existe entre los neandertales y nosotros. Los autores calculan que la línea que conduce al fósil de la cueva Denisova se separó hace un millón de años de la línea que luego se dividiría en dos, la que lleva a los neandertales y la nuestra. Es una fecha interesante, y habrá que darle vueltas al tema, porque precisamente en Atapuerca tenemos fósiles humanos de hace algo más de un millón de años y otros de hace algo menos de un millón de años. ¿Serán sus antepasados? Hoy es demasiado pronto para buscar respuestas, el artículo acaba de aparecer, pero ¡qué sorpresa!

Juan Luis Arsuaga, catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid y codirector de las excavaciones de Atapuerca, El dedo meñique y su molécula, EL PAÍS, 25 de marzo de 2010

La Mujer X, un nuevo linaje humano

El dedo pequeño de una mano infantil, de un niño o niña que vivió hace 40.000 años en Siberia, ha revelado que los antepasados remotos de los humanos salieron de África al menos una vez más de lo que se creía y que en una pequeña zona convivieron neandertales, humanos modernos (de los que descendemos los actuales) y los nuevos homínidos ahora descubiertos, cuyo aspecto y otras características todavía no se conocen. El análisis genético del dedo es la herramienta que ha permitido hacer este sorprendente descubrimiento, que sitúa definitivamente a la genética como auxiliar imprescindible de la paleontología, al menos para la época más reciente.

Vista de la cueva Denisova en las montañas Altai de Siberia.- BENCE VIOLA

Una criatura que no conocemos llevó este linaje desde África y lo hizo hace menos de un millón de años", explica Svante Pääbo , el más prestigioso especialista en ADN antiguo y director del trabajo, que publica la revista Nature. Sin embargo, reconoce Pääbo: "No podemos decir realmente cómo era esta criatura, ni si se conoce ya por fósiles hallados en otros sitios, pero nos da una nueva imagen, mucho más compleja, de nuestro pasado". Prudente, Pääbo se niega a hablar de "nueva especie" y dice que en el laboratorio llaman al fósil Mujer X, simplemente, por la transmisión materna del ADN mitocondrial, que es lo que se ha estudiado, aunque no conocen su sexo.

"Hemos analizado el ADN mitocondrial del fragmento de dedo con las técnicas que desarrollamos para el ADN de neandertal", explica Johannes Krause, del laboratorio de Pääbo. La sorpresa fue que el análisis de esta máquina celular reveló grandes diferencias (hasta 400) con el ADN mitocondrial del hombre moderno y del neandertal. La conclusión es que pertenece a otro linaje, hasta ahora no identificado, posterior a la primera salida del África de un homínido. "Los neandertales y los hombres modernos divergieron evolutivamente hace medio millón de años aproximadamente, y el ancestro común de los tres linajes, incluido el nuevo, data de un millón de años, así que estas criaturas están dos veces más distantes de nosotros que los neandertales", dice Pääbo.

Svante Pääbo, fotografiado en Madrid en 2007.- ULY MARTÍN

El primer grupo de homínidos que salió de África fue Homo erectus y después hubo al menos otras dos oleadas, la de los ancestros del neandertal, entre los que está en Homo antecessor de Atapuerca, hace entre 500.000 y 300.000 años, y el Homo sapiens, la especie actual, hace sólo 50.000 años. El problema es que únicamente se ha realizado análisis genético del neandertal, por lo que resulta imposible la comparación del nuevo homínido (si resulta serlo y no uno ya identificado por los fósiles) con los anteriores. Pääbo confía en que el ADN del núcleo del mismo fósil, que ya están estudiando, de muchos más datos

El yacimiento en el que se ha encontrado el hueso analizado es un abrigo -la cueva Denisova, en las montañas Altai del sur de Siberia- que ha estado habitado desde hace 100.000 años. El estudio de los estratos de la cueva y de otros yacimientos cercanos indica que el homínido de Denisova vivió cerca, en el espacio y en el tiempo, de los neandertales y los humanos modernos.

Malen Ruiz de Elvira, Madrid: La Mujer X, un nuevo linaje humano, EL PAÍS, 25 de marzo de 2010

jueves, 18 de febrero de 2010

Despertando a un muerto de 4.000 años

Ojos marrones, piel oscura, incisivos en forma de pala y cierta tendencia a la calvicie. Este es el aspecto de un individuo que vivió en el noroeste de Groenlandia hace 4.000 años. Conocemos todos esos detalles de su físico porque, por primera vez, un equipo científico ha conseguido reconstruir el 80% del genoma nuclear del fósil de un ser humano extinto. Este espectacular hallazgo ha sido realizado por el equipo del profesor Eske Willerslev, del centro de Geogenética del Museo de Historia Natural en la Universidad de Copenhague, el mismo que el pasado año recuperó el genoma mitocondrial de un mamut lanudo y un antiguo ser humano, y supone un avance sustancial en las técnicas de secuenciación de ADN.

Reconstrucción del aspecto del hombre Inuk de Groenlandia / Nuka Godfredsen

El descubrimiento, publicado esta semana en la revista Nature, fue realizado a partir del análisis de un mechón de pelo de un Inuk – significa «hombre» o «humano» en groenlandés- de la desaparecida cultura Saqqaq, que inmigró desde Siberia hacia el continente americano hace entre 4.400 y 6.400 años. El mechón fue encontrado congelado durante una excavación en el noroeste de Groenlandia en los ochenta y se conservaba en el Museo Nacional de Dinamarca. Después de obtener el permiso del museo, Willerslev analizó el ADN del cabello utilizando diversas técnicas. Resultó ser el pelo de un varón humano. «Durante meses, no estábamos seguros de si nuestros esfuerzos iban a dar resultados. Sin embargo, gracias al duro trabajo de un gran equipo internacional, finalmente conseguimos secuenciar el primer genoma completo de un humano extinto», explica el responsable de la investigación.

Restos del cabello encontrado en el hielo / Eske Willerslev

Acostumbrado al fríoLa reconstrucción ha permitido realizar una pormenorizada descripción de los rasgos de este Inuk, como su tendencia a la calvicie, el tipo de sangre A+, piel y ojos oscuros, unos dientes frontales algo sobresalientes, su adaptación genética a las bajas temperaturas y la predisposición a ciertas enfermedades. Esto es de importancia, ya que además de unas pequeñas piezas de hueso y pelo, no se habían encontrado otros restos humanos de las primeras poblaciones asentadas en la zona. Los científicos también han revelado que los ancestros de los Inuk llegaron al Nuevo Mundo desde el noreste de Siberia en una ola migratoria independiente de los nativos americanos y los esquimales. Los Inuk no dejaron descendencia.

«Los esfuerzos previos para reconstruir el genoma nuclear del mamut son el resultado de una secuencia llena de lagunas y errores debido a los daños en el ADN porque la tecnología estaba en su infancia. El genoma del Inuk es comparable en calidad al de un humano moderno», asegura Willerslev.

Esbozos del aspecto del Inuk / Nuka Godfredtsen

«El genoma que hemos reconstruido no es ningún monstruo de Frankenstein –subrayan los científicos- es como tener los planos de una casa, pero no sabemos como construirla». Sin embargo, el conocimiento del genoma puede ayudar a explicar algunas de las características de los escandinavos modernos, como por qué son rubios, qué les hace predispuestos a ciertas enfermedades o el motivo por el que algunos se vuelven fácilmente adictos al alcohol o el tabaco.

Judith de Jorge, Despertando a un muerto de 4.000 años, ABC, 18 de febrero de 2010

sábado, 16 de enero de 2010

Los neandertales también se maquillaban

Los neandertales decoraban su cuerpo con pinturas y ornamentos varios hace más de 50.000 años. Así lo acaba de constatar un grupo de científicos, que ha obtenido la primera evidencia de que esta población se 'maquillaba', lo que los arqueólogos consideran como una conducta moderna y un pensamiento simbólico característicos de los seres humanos actuales.

Pigmentos en las conchas que los neandertales usaban para decorarse. | PNAS

Para llegar a esta conclusión, el equipo -compuesto por antropólogos españoles, portugueses y franceses- se ha basado en el análisis de conchas marinas que los neandertales usaban como adornos y que fueron encontradas en la Cueva de los Aviones y la Cueva Antón, en la provincia española de Murcia. Según sus datos, el análisis de las pigmentaciones rojas y amarillas en las conchas sugiere que fueron usadas como cosméticos. "Ésta es la primera prueba concluyente de que diez milenios antes de que se registrara la llegada de los seres humanos modernos en Europa procedentes de África, el comportamiento de los neandertales ya estaba simbólicamente organizado", ha explicado Joao Zilhao, profesor del Departamento de Antropología y Arqueologia de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido y coordinador del estudio, que se publica en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'. Este gusto por ornamentarse quiere decir que la capacidad intelectual de los neandertales en Europa era similar a la de los primeros sapiens.

Según el trabajo, en las cuevas de Murcia se encontraron conchas del molusco 'Spondylus gaederopus' que contenía residuos de pigmentación roja hecha con lepidocrocita y mezclada con hematita y pirita. Los autores señalan que los elementos que forman ese tipo de piedras son negros y reflectantes, lo que sugiere que con su uso se buscaba un resultado cosmético.
Por otra parte, en la Cueva de los Aviones se hallaron concentraciones de un colorante amarillo, que probablemente se utilizó en cueros u otros materiales perecederos, y que estaba constituido por natrojarosita, un mineral de hierro también usado mucho después como cosmético en el Antiguo Egipto.

Intercambio cultural

Según los científicos, ya se habían descubierto materiales similares en sitios vinculados a los neandertales, pero se creyó que habían sido robados a los homosapiens modernos o constituían una especie de imitación. Ya antes Zilhao y sus colegas habían asegurado que se trataba de objetos neandertales genuinos que demostraban una evolución independiente. Según el antropólogo, "las pruebas encontradas en los sitios de Murcia eliminan las últimas nubes de incertidumbre que ponían en duda la capacidad intelectual de los neandertales". Zilhao añadió que "cuando se considera la naturaleza de los intercambios culturales que ocurrieron entre neandertales y seres humanos modernos en el momento de contacto en Europea debemos reconocer que ambos habían llevado a niveles de logro cultural idéntico".

Elmundo.es|EFE: Los neandertales también se maquillaban, EL MUNDO, 12 de enero de 2010

Neandertales cada vez más humanos

El miércoles, 13 de enero de 2010, el diario británico The Guardian publicó un editorial en el que pedía disculpas a los hombres de Neandertal. Junto a dos piezas dedicadas a los problemas de Irak e Irán, el periódico imprimió un artículo en el que declaraba injusta la connotación despectiva que durante muchos años ha soportado esta especie, extinguida hace unos 30.000 años. "Algunos líderes sindicales reticentes a aceptar el consejo del Daily Mail o el Daily Express [dos diarios conservadores de Reino Unido] se han encontrado con frecuencia asignados a esta categoría", escribían.

El motivo de este acto de contrición era un artículo publicado la semana pasada en la revista científica PNAS. En él, un equipo internacional de investigadores, basándose en restos encontrados en Murcia, sugería que los neandertales no eran menos inteligentes que los humanos modernos. En su estudio, el grupo dirigido por el arqueólogo de la Universidad de Bristol (Reino Unido) Joao Zilhao recordaba que distintos artilugios de decoración corporal encontrados en África, como conchas pintadas y perforadas, se habían considerado prueba de pensamiento simbólico entre los primeros humanos anatómicamente modernos. Con el mismo criterio, la ausencia de restos similares en los yacimientos neandertales europeos se convirtió en un argumento para afirmar que aquellos individuos no contaban con pensamiento simbólico, eran inferiores intelectualmente y por eso fueron barridos por los sapiens cuando estos llegaron a Europa hace 40.000 años.

Hasta ahora, los restos de ornamentación encontrados en yacimientos neandertales se han descartado como contaminación de otras épocas o devaluado por considerar que los neanderthalensis imitaban sin comprender objetos diseñados por humanos modernos. Las conchas pintadas y perforadas que se encontraron en Cueva de los Aviones y Cueva Antón, junto a otros moluscos que se habrían utilizado como recipientes para pigmentos empleados como maquillaje, parecen resolver la controversia; se utilizaron hace 50.000 años, 10.000 antes de la llegada de los humanos modernos a Europa.

>Los investigadores concluyen que sus hallazgos sustentan la idea de que la aparición del "comportamiento moderno" no está necesariamente relacionada con la "anatomía moderna". Su aparición se debería al progreso tecnológico, el crecimiento demográfico y la aparición de una sociedad más compleja. Zilhao cree que aunque "quizá tengan diferencias anatómicas", los neandertales poseerían las mismas capacidades que los humanos modernos.

Podían hablar

En los últimos años, varios hallazgos científicos han alejado al hombre de Neandertal de la imagen de bruto prehistórico que se le había asignado. Antonio Rosas, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), afirma que, tradicionalmente, "se ha visto a esta especie carente de muchas de las facultades asignadas a lo humano", aunque esta opinión "va quedando poco a poco superada". Rosas es director del yacimiento asturiano de El Sidrón.

De allí se obtuvieron los restos de ADN neandertal que sirvieron para determinar que aquellos homininos tendrían la capacidad de hablar. En un artículo publicado en octubre de 2007 en la revista Current Biology, los científicos anunciaban que los cambios adaptativos de un gen clave en el habla humana, el FOXP2, ya estaban presentes en los neandertales. Esta característica apoyaba a otras de tipo anatómico como sus huesos hioides (en la garganta).

Otro de los hallazgos que podría reforzar la imagen moderna de los neandertales sería un instrumento musical elaborado por ellos. De hecho, algunos científicos creen que esto ya ha sucedido. El instrumento más antiguo conocido se encontró en 2008 en el yacimiento alemán de Hohe Fells y tiene 35.000 años. Sin embargo, en 1995, Ivan Turk, de la Academia de Ciencias de Eslovenia, encontró en Divje Babe (Eslovenia) un fémur de oso con dos agujeros de hace 43.100 años. Esta fecha no sólo sería la única prueba de que los neandertales eran capaces de elaborar instrumentos musicales, sino que convertiría a esta especie en los creadores de la primera de estas sofisticadas y espirituales herramientas.

Flores para los muertos

El obstáculo entre los neandertales y el olimpo musical es que no hay consenso sobre la intencionalidad de los agujeros en el hueso de oso esloveno. Varios estudios publicados poco después de hacerse público el hallazgo concluyeron que las hendiduras en el fémur fueron provocadas por la roedura de carnívoros. El debate continúa y es probable que hagan falta nuevos hallazgos para aceptar la posibilidad de que exista una flauta neandertal.

Otro de los aspectos que muestran la similitud entre neanderthalensis y sapiens son los ritos funerarios. Los neandertales enterraban a sus muertos y en el yacimiento de Shanidar, en Irak, lo hicieron acompañando a los fallecidos con flores, a la vista de las acumulaciones de polen en la zona de los enterramientos. Estas ofrendas se han llegado a interpretar como un indicio de que los hombres de Neandertal creían en la vida después de la muerte.

Los últimos descubrimientos en torno a los neandertales, además de desagraviar a esta especie, han tenido un peculiar efecto secundario. Los grupos creacionistas de EEUU creen que sustentan sus posturas. Un ejemplo: "Los creacionistas bíblicos creen que nunca hubo subhumanos. Los fósiles de Neandertal son todos postdiluvianos, así que se cree que estos huesos representan un grupo más de personas que se separó del resto tras la dispersión de Babel", afirmaba el meteorólogo Michael Oard en la web answersingenesis.org. No habría así ni evolución ni ramas distintas del linaje humano. La afirmación de Rosas es más razonable: "Los neandertales eran personas", aunque lo fuesen "a su manera, no a la nuestra".

Daniel Mediavilla, Madrid: Neandertales cada vez más humanos, Público, 15 de enero de 2010